
El adolescente Marc Campbell es diagnosticado de cáncer, por lo que sus padres deciden alquilar un viejo caserón que evite a su hijo largos viajes hasta el hospital donde es sometido a tratamientos dolorosos y agresivos. Su nuevo hogar resulta ser una antigua funeraria, en la que murieron decenas de personas de forma violenta. Aunque inicialmente toda la familia se convence de que la medicación provoca alucinaciones en el primogénito enfermo, no tardarán en darse cuenta de que los fenómenos paranormales que sufren no son producto de la imaginación de este último. [extradido de FILMAFINITY.COM]
Dirige: Peter Cornwell | Genero: TerrorCRÍTICA:
Basada en hechos reales (o al menos eso dicen) esta cinta no pasa de ser un burdo telefilme que dejará a cualquier amante del género con la sensación de haber perdido el tiempo y de haber efectuado una pésima inversión en cuanto al coste de la entrada. Mezclando el sentimentalismo fácil (una grave enfermedad, un padre de familia ex – alcohólico atravesando momentos difíciles y apreturas económicas) con lo más manido del cine tipo “Poltergeist” (almas que no descansan y claman venganza), la conclusión final es que no hay una sola escena, un solo sobresalto, ni un solo giro de guión, que el espectador no haya visto con anterioridad hasta el hartazgo.
Aunque las interpretaciones, en general, resultan incluso solventes, lo cierto es que el sufrido espectador termina el visionado con la expresión del timo y el engaño fácil pintado en el rostro. Muchos “sustos” y pocas nueces. Cinta hueca, donde las haya, que acumula minutos a base de sobresaltos y estruendos mil veces vistos, tras los que es imposible hallar nada más que un profundo vacío.
Pésimamente hilada, no pasa de ser una amalgama de clichés aprendidos de memoria que en ocasiones provoca hasta carcajadas (véase, la escena que refleja la carátula del film). Cualquier película de serie B dignifica el cine de terror más que este pseudo -producto aburrido al que le sobran tres cuartas partes del metraje. A modo de ironía podría decirse que lo más inquietante está en descubrir dónde está el exorcismo a que hace referencia el título. Quizá el director haya pretendido, al situar a Elías Koteas con sombrero, a la entrada de la casa, que el espectador establezca un paralelismo con el mítico plano del auténtico “El exorcista” que justifique este descalabro.
El horror se encuentra, exclusivamente, en la ínfima calidad de esta cinta de sobremesa a la que me niego a calificar como cine. Una mala elección para pasar la tarde, sin lugar a dudas.
Actores : Kyle Gallner, Martin Donovan, Elias Koteas, Virginia Madsen, Amanda Crew
Título Original : The Haunting in Connecticut
Año : 2009
Duración : 92 min











